Si Warhol levantara la cabeza… vería Alaska y Mario

He de confesar que con el tiempo me he convertido en una persona que tiene la tele para poder ver los dvds. A excepción de alguna retransmisión deportiva que me interese y, de manera excepcional, alguna serie (p.ej. Dowton Abbey o, ahora, Los Quien) no la enciendo más que por la mañana, mientras desayuno, para ver a Concha García Campoy o Luis Fraga (según los contenidos)

Ayer, por primera vez en muuuucho tiempo me preparé un chiringuito (pizza y, a falta de Pepsi Max, Coca Cola light) para ver Alaska y Mario. Teléfono en mano para comentar en los cortes con mi amigo Miguel Ángel Torresano, y tweeteando, que es gerundio. Lo que me he podido reir… Antes de irme a la cama he desempolvado mi carnet del Club Fan Fatal. Y nada más levantarme, ya estoy con mono de más.

Acertada promo.

Para ser fiel a mí mismo he de poner un pero: Para ser un reality, reality… Me habría gustado ver qué tecla han tocado para pasar de estar “agobiados” por el papeleo de la nacionalidad a conseguirla en un plis. Y no se confundan, no es para poner el grito en el cielo reclamando igualdad para tod@s… Que igualdad es que dos casos iguales se traten igual y yo, la verdad, es que aluciné al comprobar que Olvido, siendo más “typical madrileña” que las patatas bravas, no tenía ya la doble nacionalidad. Es por lo de no perderme nada.

Ya dijo Olvido que la verdadera sorpresa del programa sería Mario. Me encanta cómo se trabaja a la suegra, América, diciéndole que ya no bebe para, acto seguido salir bebiendo en el estudio de grabación, en una sesión de fotos, cuando recibe en casa… Y es muy grande cuando le Alaska le dice si se ha pensado bien lo de sacarse una muela precisamente antes de una sesión de fotos y él dice que sí, y va con dos cojones y sale como si nada… Vamos, que en un futuro apocalíptico, ante una invasión de terminators podemos quedarnos tranquilos: Vaquerizo acabará con todos mientras se tiñe de negro azulado.

Una buena noticia, family: ¡Se nos casan!

Preocupados por ofrecer contenidos, ayer nos colaron una insulsa cena con la Lomana. No era necesario. Su cotidianidad es mil veces mejor: La obsesión por una báscula que no saben usar (la más cara es la mejor, no lo dudes), la insinuación de algún desorden alimentario (sin regodearse en el tema), el mostrar sin pudor que un catálogo de una subasta de objetos pop es un peligro en esa casa… El verles echar, con total resignación, las cuentas del mes… Impagable. Como el decálogo de McNamara y su cena con sandwiches del Rodilla, la obsesión de la cantante por Hello Kitty (la gata boba) o esas partidas de dominó a tres con la Jover.

¿Quién era ese "nadie" que no daba un duro por ellos? Aparte de Rappel, claro.

Veremos los progresos  (o no progresos) de Vaquerizo con el inglés, y el trabajo de lanzamiento del recopilatorio de Fangoria mientras la segunda boda se acerca (la primera la celebraron en Las Vegas; la segunda en la Gran Vía, muy cerquita de nuestro querido Morocco) Yo ya les soy fiel. Tanto que, por mero afán “completista”, creo que voy a ir esta misma semana a comprarme los dos cds que no me convencieron en su día (el de “El viaje…” y “Absolutamente”) Es mi manera de pagarles que me estén dando su vida en abierto y, quién sabe, quizás Olvido aproveche el momento para facturar con Canut otra temporada en el infierno que despierte mis deseos más carnales.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Categorías

  • Últimamente me ha dado x…

  • Archivos