Aquellos maravillosos ´80: Música.

Les aviso. Si vds. son o han sido fans esta entrada les va a gustar. O puede que no…

80s en vena

Imposible comenzar un resumen de los ’80 con otro nombre. Michael Jackson es el rey del pop. Y, encima, para su y nuestra desgracia, ha muerto joven. Luego YA es una leyenda. El niño prodigio que se echó a todos sus hermanos a la espalda convirtiéndose, pese a ser el más pequeño, en la voz principal de los Jackson Five, es el artista que más discos ha vendido en la historia. Y el creador del disco más vendido de la historia. En este su mayor éxito ya demostró una ambición artística que chocaba de lleno con la industria musical, más pendiente de los beneficios. De hecho, pagó de su propio bolsillo el videoclip de Thriller. La SONY se puso la medalla, pero lo pagaron un poco más tarde. En la renovación del contrato del artista más conocido en todo el planeta.

Dijo de él Frank Sinatra que sólo había un artista más grande que él mismo y ese era Jackson. Y Fred Astaire dijo que era un bailarín de otro planeta. Tras abandonar el sonido motown se inventó el r&b moderno. Las intros de sus temas solían ser largas y partían de unos potentes patrones rítmicos que él mismo maquetaba con su propia voz y que luego adaptaba con el productor de turno a sonidos electrónicos. Decía que si la base le movía a él, movería los pies de cualquiera.

Todos hablan de Thriller. Si acaso de Bad, pero es que Off the wall era “buenisísimo”. Dangerous, visionario. Y History es enorme. Luego mantuvo un pulso con Mottola. Se habló de discos entregados por el artista y rechazados por la multinacional, hasta que por fin lanzaron Invincible. Un disco donde lo más notable es la progresión de la voz a nivel de graves, manteniendo intacta la capacidad de emocionar con los agudos. De este único disco fallido se habló menos que de su vida privada. Ahora parece que todo era mentira. El mismo niño que le denunció ha reconocido que fue un invento de sus padres. Para sacar pasta. Pero mientras, nuestro  Peter Pan tuvo que escanear sus genitales en una comisaría. Y mil humillaciones más.

Su luz ya no está entre nosotros. Si acaso nos llega desde ese lugar que está cogiendo la segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer. Desde allí ha hecho un retorno póstumo glorioso. Michael es un disco portentoso. Qué no habría sido de haberlo podido rematar él mismo. Es alucinante cómo, incluso desde mi edad, no podía dejar de llorar cada vez que sacaban imágenes suyas en la tele cuando murió.

El mundo está muy necesitado de esa luz suya. Esa luz que apuntaba, sobre todo, a los niños para mostrar sus problemas. Para subrayar el valor que tienen en el mundo.  Y es que su arte trascendió su música. Trascendió su baile. Hubo quien no quiso comprar esa imagen tan positiva que pretendía proyectar. Hubo quien quiso mancharle, supongo que con la intención de hacerle más “contemporáneo”. Con qué derecho. Con ninguno. Con qué intención. No me importa. Con mucha basura en la cabeza, desde luego.

M.J.

El segundo lugar del olimpo musical en el mundo lo ocupa Madonna. Qué manido está eso de que es “alguien que sabe rodearse muy bien” Supongo que decirlo le hará sentir mejor consigo mismo a esos esfuerzados en restar méritos ajenos. Lo cierto es que tod@s quieren ser la reina del pop. Pero, claro, hacen falta muchos huevos para ser la Ciccone.

Quizás no sea una músico en sentido estricto pero es la “showgirl” total. Pocos de los que vieron su nacimiento habrían apostado por ella como “reina del pop” Por voz y calidad de sus temas iniciales, ese lugar parecía destinado a la Lauper. ¿Qué ha hecho de Madonna lo que es? Yo creo que tres cosas. Primero: Una aguda conexión con la realidad. Sus actitud moderna, y la crítica a modelos caducos en sus declaraciones y videoclips le han hecho llevarse muchas hostias; pero, claro, se las ha llevado porque estaba la primera de la fila. Segundo: Ser la más rápida. Madonna no ha inventado nada pero elevando al mainstream cosas que cuando ella las hacía empezaban a estar de moda en circuitos más pequeños. Por eso ha pasado a la historia como la más moderna. Y tercero: Humildad. Ha tenido la suficiente inteligencia como para entender que, con su voz, no le valía cualquier canción. Y por eso tiene un repertorio ENORME mientras que otras, más capaces con su instrumento de cantar, no tienen más que una colección de mediocridades adornadas por florituras. Y esa humildad también le ha hecho entender que si un año era lo más, no podría repetir éxito quedándose quieta. Había que cambiar. Constantemente. Si no aburres al público. No eres tú el que eres grande porque sí: Lo que te hace grande es estar año tras año. Estas tres cosas juntas dan como resultado su famosa INTELIGENCIA.

Madonna

Como hablamos de los ’80, el tercer lugar lo ocupa Prince.

Multiistrumentista, sorprende al público general por un registro vocal mucho más completo de lo que cabe esperar si sólo conoces sus grandes éxitos. Si Michael Jackson se pasó toda la vida intentado ser especial, a él le pasó todo lo contrario: Con un físico muy peculiar, en un envoltorio de 1.50 m, muy bien podría ser el resultado de cruzar a MJ con Madonna. Y aunque quizás sea el más músico de los tres, ese exceso de fluidez ha hecho que su ingente obra sea bastante más irregular que la de sus compañeros de pódium aunque, evidentemente, de entre tanta producción sale un repertorio de una calidad muy similar.

Podría estar tres horas glosando sus virtudes que ya sé, por experiencia, que no voy a poder convertir a los que no lo adoren ya. El genio de Minneapolis provoca amores y odios a partes iguales, y es que hay mucho sordo… Qué se le va a hacer.

¿Una curiosidad? Cuando estuvo con sus tira y aflojas con la Warner, que no daba a basto para sacar todo lo que su majestad quería sacar, les pidió permiso para lanzar un sencillo fuera del sello. Ellos se lo dieron, deseando que se estrellara y que así pusiera los pies en “su” suelo. ¿El resultado? The most beautiful girl in the world (una de sus canciones más flojas) fue número uno en medio mundo.

Ahora saca cds a saco desde su propio sello. Desde su quíntuple disco Crystal ball, que no salió a la venta hasta que hubo medio millón de prepedidos. Su merchandising siempre ha sido exquisito. Pasen por su web y alucinen.

Muuuucho más que Purple rain.

Fuera del podio, por los pelos, la segunda mejor banda de todos los tiempos. U2 empezaron a destacar en los ’80 aunque no fue hasta Achtung Baby donde demostraron que, no sólo tenían un repertorio digno de permanecer en el tiempo, sino que además tenían lo que tenían que tener para durar mientras quisieran. El grupo destaca por ser precisamente eso: un grupo. Con una potente base rítmica, tienen el plus de contar con un guitarrista (The Edge) que sabe sacar partido al sonido como ningún otro y con un frontman (Bono) que, pese a lo estomagante que puede resultar esa conciencia social tan a lo Sting, canta como una bestia parda. Desde los EE.UU salieron a finales de la década otros que querían aprovechar la ventaja de ser norteamericanos para convertirse en la mayor banda del planeta (los R.E.M.) Fue un espejismo. Los dublineses ganaron por goleada.

The Joshua Tree. Para quitarse el sombrero, The Edge...

Y ponemos fin al repaso internacional con una banda que, si bien no se ha mantenido en la primera división del poprock mundial, tiene una importancia capital en la década de los ’80 y son, quizás, los artistas más influyentes (junto a Depeche Mode) a nivel de calle para una adolescencia que, no importa el año, se mira en sus fotos y sigue viviendo su música. Me refiero a esa “tribu urbana” que en mi época se autollamaban “siniestros” y ahora vete tú a saber cómo se llamarán. No importan las etiquetas. The Cure tienen canciones maravillosas (como los DM) que, curiosamente, son tan de su momento que aguantan perfectamente bien el paso de los años.

Todos hemos sido chavales.

Comienzan los ’80. España está en un “bullebulle”, quiere ser moderna… Las compañías discográficas de la época van lanzando poco a poco los primeros discos de pop de unos grupos dispuestos a sacudir el panorama, entonces dominado por los melódicos y los cantautores. Secretos, Pegamoides, Radio Futura, Sissi… empiezan a sonar. En un momento en el que el disco de oro (50.000 copias) es un sueño para casi todos los artistas, unos recién llegados reventarían el mercado. El trío Mecano vendería 500.000 unidades de un primer trabajo que incluiría éxitos como Hoy no me puedo levantar, Perdido en mi habitación, Me colé en una fiesta y Maquillaje. Todos tomaron partido, a favor y en contra. Los abanderados de la movida nunca perdonarían que se llevaran el gato al agua. ¿Quiénes eran estos “niños bien” que estaban ocupando la posición que ellos pensaban que les correspondía?

Ana, Jose y Nacho iban a comprar blusas a la planta de mujer de El Corte Inglés. Contaban con la madre de la Torroja para hacer arreglos a la ropa (de hecho, la mujer se colaboró hasta currarse la escenografía de la gira de Ya viene el sol) Como contrapunto a esas pintas, se rodearon de una estética clasicista, inspirada en Grecia. ¿El grafismo? Sirva muestra, el reloj que ilustró su primer lp, homónimo, hecho con rotring. Es curioso que, para ser un grupo que rompió a nivel de imagen, no aparecieran en una portada hasta su cuarto lp. Ella inspiraba a las chicas de la época. Si se ponía una cinta en el pelo, allí iban las chiquillas con una cinta en el pelo. A ellos les gritaban “maricón” en los conciertos. Pero los conciertos se llenaban.

Tras el boom inicial, el grupo inició un descenso en ventas (que no en popularidad) El ritmo de disco por año les llevó a patinar en la producción de un segundo trabajo, arreglado en unos tonos que forzaban la voz de Ana a unas tesituras increíbles, y a descalabrarse (con unas cifras que cualquier grupo del momento habría firmado) en cuanto a ventas en el tercero. No obstante, el grupo no paraba de tocar. Unos conciertos en los que siempre hicieron una apuesta por los más altos estándares de calidad (como muestra, la gira grabada en el disco Mecano en concierto, con la colaboración de músicos de Ultravox) A esto hay que añadirle la actividad frenética de Nacho como descubridor de grupos como La Unión y Olé Olé (para quien escribió su primer sencillo, el tema No controles) Mecano eran la última Coca Cola del desierto y, en cambio, comenzaban los rumores sobre su desaparición.

Asentados en España y emergiendo en latinoamérica, cambiaron de sello discográfico. Entre el cielo y el suelo fue una revolución que vendió un millón de copias tan sólo en México y les volvió a poner en el cielo en nuestro país. Hijo de la luna, Me cuesta tanto olvidarte… Se producía un relevo en el tándem de compositores a favor del mayor de los hermanos. El siguiente disco, Descanso dominical, sirvió para batir todos los récords habidos y por haber. Y les llevó a entrar en Europa con discos de oro y platino. En Francia son el artista no francés que más semanas consecutivas ha estado en el número uno (más que Michael Jackson, Madonna o los Beatles, sí…) Ese disco, en mi opinión sobrevalorado en cuanto a que se habla de él como del mejor de su carrera, precedió al último disco del grupo, Aidalai. Lanzado directamente en castellano, francés e italiano fue su mayor éxito comercial y giraron ya a nivel mundial. Once años pasaron entre Hoy no me puedo levantar y. Trece millones de copias vendidas (a día de hoy superan los 25, pues su catálogo no ha dejado de venderse a lo bestia en muchos mercados)

Ana/Jose/Nacho fue un recopilatorio con el que el grupo parecía que iba a volver en 1998. Cuatro sencillos inéditos permitieron a sus seguidores soñar con nuevos conciertos por medio planeta. Fue imposible. En 1999, en una entrega de premios en la que se les entregó un galardón a toda su carrera, Jose Mª Cano anunció que dejaba el grupo tras interpretar su último sencillo, Otro muerto

¿Qué tuvieron para ser considerados el mejor grupo de la historia del pop español? Probablemente todo. 6 lps en los que fueron investigando y cambiando constantemente. Un directo demoledor, valorado por la prensa especializada de fuera (por ejemplo, en Francia y así evitamos suspicacias) como “un show que compite muy seriamente con los de Madonna”. Y, sobre todo, canciones.

Canciones.

La segunda posición la ocupan Alaska y compañía (Pegamoides, Dinarama o Fangoria) Con una modernidad más palpable en su actitud que en su música, no superaron el hecho de que, aunque todos les señalaban como los destinados a convertirse en el grupo más grande de este país, Mecano les ganara la mano por goleada. Y es que, no nos engañemos, mientras que en cualquier rincón de España la gente podía entender perfectamente el Hoy no me puedo levantar, en provincias se quedaban a cuadros y pensando WTF? cuando ellos iban con La tribu de las chochoni, que estaría muy bien para una fiesta de las Costus pero qué quieren que les diga.

Pese a los pelos de colores, los verdaderos niños bien (hijos de Berlanga, del dentista del rey y de un diplomático mexicano) se pillaban el avión a Londres y se cogían la chupa que hiciera falta para parecerse a Siouxie. Pasaban los años y cuando comprobaron que sus discos no terminaban de cuajar en las listas de ventas, se pusieron a cantar boleros, mientras Mecano se lanzaban al ruedo con Japón. Sólo en ese momento, el de mayor inspiración de la Gara y Canut/Berlanga (Deseo carnal) y el de mayor incomprensión del público para con los Cano y la Torroja, parecía que se iba a producir el relevo. Fue un espejismo que se diluyó en sus siguientes respectivos trabajos en los que una cantaba maravillosamente el Hijo de la luna mientras la otra no sabía qué hacer con una suerte de agudos tipo-falsete que, gracias a Dios, no ha vuelto a repetir. Fan fatal supuso la dignísima despedida del trío Dinarama. Con un sentido del humor, por fin comprensible para todo el mundo, el disco sonaba ligero pero muy bien hecho. Bastante redondo, además.

Ya como dúo, Fangoria realiza su último trabajo para la EMI: Salto mortal. Un disco electrónico que se lanza con una joya como En mi prisión. Con unos estilismos que bebían de Dee Lite y otras bandas inglesas, quizás el único pero que se le puede poner es que más de la mitad del disco no le hace ningún favor a sus cinco mejores canciones. Para ser una apuesta tan fuerte, tendrían que haber esperado a tener otros cinco temas a su altura para relanzarse con un disco más redondo.

Alejados ya del mundo multinacional el grupo lanza sus tres vulcanos. Mucho más depurados, esta colección de eps es su momento más bajo en lo comercial y, curiosamente, donde más y mejor se lo curraron gestionando su club de fans y con unos conciertos mucho más trabajados para los medios con los que contaban que los que realizarían después, cuando volvieron a saborear las mieles del éxito. Pero hasta entonces la Gara y Nacho Canut las pasaron canutas, viviendo de lo que sacaban como djs. Olvido tuvo hasta que volver a casa de su madre.

Llega por fin la joya de fangoria, Una temporada en el infierno. Un disco oscuro y abolutamente redondo. Se empieza a correr la voz de que vuelven a estar en plena forma y, poco a poco, su buen momento se fue afianzando con Naturaleza muerta y Arquitectura efímera, no tan redondos como el primero pero que contenían buenos cortes.

De vuelta  a la primera división del pop, el grupo lanza El extraño viaje y Absolutamente. Dos discos bastante flojos. Mientras sus niveles de popularidad subían, el grupo se preocupa más por el envoltorio que por las canciones. Tendencia que culmina con El paso trascendental del vodevil a la astracanada, del que lo único bueno que cabe decir es que sirve de excusa para que el grupo haga, por fin, una gira de grandes éxitos destrozados para la ocasión. Y que conste que lo digo porque me apena que no hayan aprovechado la coyuntura (medios para las producciones y apoyo mediático) para marcarse los discazos que se deben a sí mismos tras haberlas pasado canutas. Con todo, han madurado bastante, bastante bien y donde ha habido, sigue quedando…

Yo sigo esperando otro gran disco. Porque, si quieren, pueden… A día de hoy cuentan, no sólo con uno, sino con dos buenos repertorios ya. El conseguido hasta la disolución de Dinarama que, por cabezonería, se han negado a tocar desde entonces; y el de Fangoria.

Si me he permitido tener la lengua un poco larga con ellos es porque ellos no se cortan un pelo. Y porque en este momento creo que no les vendría mal realizar un poco de autocrítica. El panorama español está tan gris que les necesitamos en su mejor versión.

"Modernas"

El bronce de los ’80 españoles es para Radio Futura. Comenzaron su andadura con Enamorado de la moda juvenil, una canción con una ironía que su discográfica prefirió no tener en cuenta a la hora de lanzarlos. Pretendían hacer de ellos un grupo para todos los públicos y, claro, como que la banda iba por otros derroteros. Pasado ese primer momento, en el que el grupo se dedicó a promocionar su primer lp, Música moderna,  se reinventaron como cuarteto y fueron lanzando sencillos de lo que sería su próximo trabajo. Relanzados con La estatua del jardín botánico, aprovecharon su popularidad creciente para ir girando ya por todo el país. La ley del desierto, la ley del mar fue un disco conceptual que aprovechaba la existencia de una doble cara (la A y la B) de vinilos y cassettes. De un país en llamas y La canción de Juan Perro fueron asentándoles consiguiendo el suficiente éxito comercial pero no terminaban de reventar y, aunque a día de hoy parezca increíble, tampoco tenía el respaldo de una crítica que no terminaba de ser unánime pese a que la banda aún estuviera en ese terreno un tanto “indie” por el que tanto les gusta moverse a los periodistas.

El grupo se va a EE.UU. buscando nuevos aires y vuelven con La canción de Juan Perro debajo del brazo. Este disco es considerado su mejor trabajo y en él sientan las bases de lo que más tarde se ha venido a llamar rock latino. Con su personalidad, claro. Aprovechando el momento, el grupo lanza en el ’89, Escuela de calor, un disco en directo. Instalados ya en la franja de grupo de doble platino, el grupo saca su último disco Veneno en la piel, con el que el grupo amplía el espectro de su público pese a que algunos de los más “puristas” puedan hablar pestes de este trabajo.

Obligados por contrato, se despiden con Tierra para bailar, un disco menor.

... Y si te vuelvo a ver pintar en la pared...

Fuera del podio por una cuestión técnica (el grupo nació en el ’85) pero quizás la verdadera medalla de bronce (le pese a quien le pese) está El último de la fila. Dos tipos normales que renunciaron a empezar grabando para la multinacional Virgin pese a haber ganado el concurso que lo hacía posible, organizado por la revista Rock Spezial, para salir con un sello independiente con el que tenían apalabrado el lanzamiento de su primer trabajo.

Desde el principio apuestan por una fusión de rock con elementos andaluces, dejando clara la influencia de Triana o Medina Azahara.  Su debut, Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana, les convierte en el grupo revelación para Diario pop, de radio 3. Enemigos de lo ajeno consigue los títulos de “disco del año” y “mejor grupo en directo” para la revista Rock de lux. Con una sorprendente legión de seguidores, retocan en Londres los mejores cortes de sus dos primeros discos, realizados en los precarios estudios de su sello, PDI, y consiguen dar un salto en ventas importante, produciendo el suficiente ruido como para que los medios generalistas estuvieran esperando ya su siguiente lp, Como la cabeza al sombrero (’88) Grabado con sus propios medios en Francia consiguen por fin pulir su sonido. Poco a poco, el grupo se convierte en superventas llegando a vender 400.000 copias. El disco tiene el suficiente folk como para que lo entiendan en cualquier país y el disco se distribuye en Latinoamérica y Europa, llegando a participar como invitados en el concierto Human rights now! con Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Sting y otra triunfadora sorpresa de ese año, Tracy Chapman. Su pequeño sello se había quedado ya muy pequeño y dan el salto a EMI.

En 1990 lanzan Pequeño Catálogo de seres y estares y se demuestra que no son flor de un día. Son, tras Mecano (que son un punto y aparte), el fenómeno en directo y en listas. Creo que fue entre el anterior y este disco cuando “se les apareció Franco Battiato” y pulieron el único punto flojo de la banda (la estética) tomando elementos teatrales y surrealistas. Y si este disco superaba el medio millón de copias, con el siguiente (Astronomía razonable) casi llegan al millón.

Tras La rebelión de los hombres rana, Quimi Portet y Manolo García toman caminos separados. La versión oficial es que habían dado todo lo que tenían que dar. La oficiosa (que Portet quería tomárselo con más calma) parece verse apoyada por el tipo de carrera que el catalán ha llevado desde entonces.

Quimi y Portet. DPM

Voy a hacer un huequito ahora para hablar del grupo decano, junto con Los Secretos, del pop español: La Unión. Descubiertos por Nacho Cano, tras hacer lo propio con Olé Olé, el grupo empezaría con un pie inmejorable. Lobo hombre en París (’84) coparía las listas de éxitos durante 9 semanas y allanaría el camino de su primer larga duración, Mil siluetas, que sería disco de platino. El conceptual El maldito viento  marca un mínimo en su carrera del que se recuperarían en el siguiente, el moderno 4×4 (disco de oro) Tras emanciparse del pequeño de los Cano, lanzan Vivir al este del Edén, autoproducido ya como trío en Madrid. Con él baten sus propias marcas, instalándose en el doble disco de platino que repetirían con Tentación, su disco más redondo. Cuando lanzan su directo, Tren de largo recorrido, son ya una referencia a ambos lados del charco, con un repertorio importante y unos directos muy celebrados.

  Psycofunkster au lait es el primer patinazo del grupo que, con unas letras demasiado pretenciosas, ve mermar sus ventas hasta un disco de oro justito. Marca que repiten con el exquisito Hiperespacio, con un público deseoso de reencontrarse con lo mejor del grupo pero que no sabe encajar muy bien tanto bandazo. Si no cambias malo. Si cambias peor… Fluye no alcanza ni el oro, y eso que incluye temazos como Humo.

Warner les pide unos inéditos para lanzar un “grandes éxitos”, sabedores de que el grupo, con la fuerza de sus directos puede volver a reenganchar al público con un repertorio a prueba de bombas. El caso es que se encierran a componer y les sale un disco nuevo completo. La Unión (también conocido como el disco blanco de la Unión) consigue invertir la tendencia a la baja de la banda y vuelven a vender más de 50.000 unidades, con lo que certifican el oro y allanan el camino de un Grandes éxitos que vuelve a ser doble platino. Es un momento de inseguridad para el trío que se encierra a componer un disco en el que pretendern recuperar el espíritu ochentero. ¿Resultado? Un disco de estudio celebrado por el público de nuevo que casi llega al platino y que les sirve para girar casi como antaño: El mar de la fertilidad.

Colección audiovisual sirve de despedida con su discográfica de toda la vida. En estos momentos están promocionando su último trabajo, Big Bang

¿Les pongo un pero? La innecesaria salida del armario de Rafa.

Y me despido hablando de refilón de Miguel Bosé. Un artista que podría haber sido el David Bowie español y, a base de declaraciones como esas en las que afirmaba que “seguramente tendría, sin saberlo, un puñado de hijos por latinoamérica” ya lleva camino de parecerse más a Lauren Postigo.

Hijo de dos mitos, decidió rebelarse contra la figura paterna marchándose a Londres. Allí debió fiestear bastante y regresó dispuesto a aprovechar las oportunidades que la vida le brindaba. Tras el éxito de Linda, llegarían una serie de discos que parece que tienen por objetivo, más que hacerse una carrera, enterrar de un disgusto al torero. No obstante, a Bosé no se le puede negar el duende y, con todo, se fue haciendo un hueco. Nadie le tomaba en serio pero ahí estaba, arrastrando masas a ambos lados del charco. Bandido y Salamandra apuntaban maneras y, por fin, llega XXX, primer disco “serio” que, de hecho, allanaría el camino para su disco más redondo hasta el momento, Los chicos no lloran. Crecido, lanza el disco más interesante de toda su carrera, Bajo el signo de Caín. A partir de ahí, una serie de discos regulares y malos hasta llegar a Papito, demostración de que quien resiste gana.

Si tras 26 discos de estudio no tuviera repertorio...

Anuncios

1 comentario

  1. esto es un testamento, necesitamos hasta la Semana Santa del año pasado.


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Categorías

  • Últimamente me ha dado x…

  • Archivos